Un homenaje visual de Sandra Eleta
Diez imágenes componen este tributo al centenario de Ernesto Cardenal, poeta, sacerdote y místico nicaragüense. La reconocida fotógrafa panameña Sandra Eleta las tomó en noviembre de 1974, durante su visita a la isla Mancarrón, en el corazón del archipiélago de Solentiname, en el gran lago de Nicaragua.
Allí, en una comunidad de campesinos y artistas, el Padre Cardenal oficiaba misa entre los árboles, desde su bote San Juan de la Cruz o bajo el techo humilde de la Iglesia de Nuestra Señora de Solentiname. A estas celebraciones acudía la población campesina con sus cosechas en las manos, como ofrenda, como parte de un diálogo de reciprocidad, tal como lo describe la propia Eleta, y como lo evocaría un año más tarde Carlos Mejía Godoy en su Misa Campesina Nicaragüense.
A cien años de su nacimiento, Centroamérica Cuenta rinde homenaje a la vida, obra y poética espiritual de Ernesto Cardenal bajo el lente de Sandra Eleta.
*Estas fotografías forman parte de un trabajo más extenso que incluye otras imágenes y un texto de la escritora panameña Gloria Guardia, titulado «Con Ernesto Cardenal: un viaje a Solentiname».
Biografía de Sandra Eleta: Ciudad de Panamá, 1942. Sandra Eleta es una fotógrafa panameña, reconocida por reivindicar la mirada artística hacia la cotidianidad en los pueblos de origen afro e indígena de la Costa Caribe de Panamá. Estudió Historia del Arte en el Finch College de Nueva York y realizó estudios de fotografía en el Centro Internacional de Fotografía (ICP). También realizó estudios de investigación social en la New School of Social Research de Nueva York.
Realizó sus primeros trabajos fotográficos durante la década de 1960 en una cooperativa de fotógrafos de diversas nacionalidades que se encargaban de realizar reportajes sobre diversos temas en sus respectivos países. En los años 1972 y 1973 impartió clases de fotografía en la Universidad de Costa Rica, hasta que en 1974 se trasladó a Panamá y decidió alternar su residencia entre la capital y la ciudad caribeña de Portobelo y dedicarse a trabajar de modo independiente en fotografía. Entre sus colecciones destacan Solentiname, Emberá: hijos del río, Portobelo, Cuando los santos bajan, entre otras. Su trabajo ha sido expuesto en diversas galerías y museos alrededor del mundo. Fuente: www.sandraeleta.com
